Porque tus clientes merecen una web a la altura de tu negocio

Por Rodrigo Álvarez Virgós

 Las convenciones en la Red nos ayudan a identificar tareas que hacemos vía Web: el carrito para comprar, la flecha para abajo para descargar ficheros, las "migas de pan" para ver dónde estamos, o el logotipo como enlace a la home del sitio web.

Sin embargo, hay una serie de convenciones que se dan como buenas, pero que representan errores de usabilidad.

Banderas para identificar idiomas

El uso de banderas para que el usuario escoja el idioma en el que quiere ver el sitio web es una práctica muy extendida, pero se trata de un error de usabilidad bastante grave. No sólo se habla español en España, ni francés en Francia... y podemos molestar a un australiano o estadounidense si le obligamos a pulsar la bandera de Inglaterra para visualizar la web en su idioma. A mí al menos me pasa cuando tengo que hacer lo propio con la bandera de México.

Enlaces que no lo son

Por convención, los enlaces son subrayados y de color azul (o morado cuando ya han sido visitados). Ya hemos "superado" este convencionalismo en cuanto a que ya nos hemos acostumbrado a que los enlaces tengan cualquier color, vayan subrayados o no. Pero no a la inversa, es decir, si vemos un texto azul y subrayado, con toda probabilidad pensaremos que es un link.

Pocas cosas son tan irritantes como hacer clic en lo que pensamos que en un enlace, y que no responda porque realmente no es tal cosa. Textos subrayados o con un color destacado; gráficos hechos para decorar pero que parecen botones... Debemos dejar claro en qué podemos hacer clic si queremos evitar que nuestros visitantes se dediquen a pinchar en todo sin ton ni son.

Una buena manera de dejar claro que algo es un enlace, es creando un efecto visual cuando pasamos el ratón por encima (rollover), por ejemplo cambiando su color.

Dependencia de software externo

Ya hemos hablado de esto anteriormente: nuestra web no puede depender de software instalado en nuestro dispositivo, más allá del propio navegador web.

Por ejemplo, el uso del formato pdf se ha establecido como convención para la descarga de documentos, al ser multiplataforma, ligero, multimedia, e idóneo para su impresión. Usar el formato pdf puede ser una buena idea, pero no tanto poner un botón al lado que diga "Se necesita el Adobe Reader", con un link hacia el sitio web de Adobe.

No me pidas que descargue la última versión de Java, de Flash, de Adobe Reader o de Quicktime, cuando:

  • Puedo estar en un ordenador público/compartido y me es imposible instalar nada.
  • Puedo no saber instalarlo.
  • Puede que el software no tenga una versión para mi plataforma (por ejemplo, Quicktime para Linux o para Blackberry).
  • Puedo preferir utilizar un software distinto (por ejemplo hay muchas alternativas al Reader de Adobe, y mejores)

Textos justificados

Texto justificado No es exactamente un convencionalismo, pero el uso de la justificación está ampliamente extendido "porque queda mejor" que las líneas ocupen todo el espacio reservado para los textos.

Un momento, ¿de verdad queda mejor? ¿Es más cool un texto que tan pronto deja un espacio de 5 mm como de 3 cm entre palabra y palabra? Sobre gustos no hay nada escrito, pero lo que sí está demostrado es que el texto justificado dificulta la lectura. Por tanto, su uso sólo se puede excusar en casos concretos, pero no en textos largos.

Asteriscos para indicar campo obligatorio

También hemos tratado este tema con anterioridad. Cuando en un libro leemos un asterisco, lo asociamos a que a pie del página veremos una nota relacionada con el texto que le acompaña.

El caso de los formularios web no es una excepción. Históricamente, algunos campos de los formularios iban acompañados de un asterisco, con una nota al final del formulario que decía (*) dato obligatorio. Con el tiempo, la nota al final fue desapareciendo, dando por sentado que el asterisco denota obligatoriedad.

Sin embargo, el asterisco presenta problemas no sólo de usabilidad sino también de accesibilidad. Es mejor marcar los datos con las palabras obligatorio y opcional.

Por Rodrigo Álvarez Virgós

- Oye, ¿cuánto cuesta una web de esas que hacéis?

- Pues depende, ¿qué tipo de web?

- No sé, una normal....

La respuesta es fácil: entre 300 y 300.000 euros. No deja de sorprenderme que me hagan una pregunta tan ambigua, es cómo preguntar ¿cuánto vale un coche?, o ¿cuánto valen unos zapatos? Y, ¿cuánto vale un coche "normal"?

Si simplemente queremos tener presencia en Internet, es probable que nos valga con una web que tenga un diseño bonito y cuatro secciones (quiénes somos / qué hacemos / cómo lo hacemos / contacto). El precio podría oscilar entre 300 y 1.500 euros, dependiendo de la calidad del diseño, de si el diseño es de plantilla o a medida, de la programación, de la cantidad de secciones a desarrollar, etc.

Sin embargo, hoy en día la presencia en Internet ya no es suficiente. Si contratamos un sitio web es para que nos genere beneficios. La propia web ha de recuperar de una manera u otra el dinero invertido en el desarrollo de nuestro proyecto en la Red.

En una tienda online querremos desarrollar una web de comercio electrónico, con carrito de la compra y pago con tarjeta de crédito y PayPal. Puede que también queramos que los productos de la web estén conectados con nuestro ERP o software de gestión, y que el sistema nos lleve un control del stock.

En una casa rural u hotel, querremos que se puedan realizar las reservas a través de la web, llevar un calendario de la ocupación, tener un libro de visitas, y poder gestionar los contenidos de la web para publicar ofertas, modificar las tarifas, publicar galerías de fotos y vídeos...

¿Que además queremos un blog? Y lógicamente también que la web esté bien posicionada en buscadores; y nos gustaría hacer buzz en las redes sociales; y disponer un hosting en un servidor con garantías; y un email corporativo sin cortes en el servicio...

5.000 euros pueden ser un robo o una ganga por sitios web de estas características. Depende de un millón de factores. He aquí un checklist para analizar antes de contratar a una empresa desarrolladora. De esta manera conocerás si merece la pena hacer una inversión importante.

  • ¿Tienen una buena imagen en la red?
  • ¿Te proponen una estrategia a seguir, o te plantean la línea de desarrollo sobre la marcha?
  • ¿Te puede enseñar un porfolio con otros proyectos?
  • ¿Los sitios web de su porfolio son fáciles de usar?
  • ¿Pueden demostrarte que te ofrecen un buen posicionamiento en buscadores?
  • ¿Hacen diseños a medida, o todos sus websites están cortados por el mismo patrón (usan plantillas)?
  • ¿Pueden gestionar (que no robar) tus dominios?
  • ¿Te dan servicio e-mail corporativo? ¿Sus servidores están geográficamente cerca de tu público objetivo?
  • ¿Qué servicios de valor añadido te ofrecen? Buscador, fidelización de clientes, newsletter, gestión multi-idioma y multi-usuario, servicio de community manager...

No olvidemos que una web es una proyección de nuestro negocio. Un sitio web de mala calidad puede afectar muy negativamente al branding de nuestros servicios (de la misma manera que un sitio de buena calidad mejora sustancialmente la imagen de nuestra empresa).

¿Tienes un sitio web? ¿Cuánto te ha costado? Y eso, ¿es caro o barato?

Por Rodrigo Álvarez Virgós

Lejos han quedado ya la los tiempos en los que uno tenía que tomar la decisión de navegar con Internet Explorer o con Netscape Navigator (no había más opciones). Hoy en día hay una gran variedad de browsers donde elegir, pero ¿cuál es mejor? ¿con cuál quedarnos? Veamos los pros y contras de cada uno.

 Internet Explorer

  • A favor: nada
  • En contra: sólo disponible para Windows, mala adaptación a los estándares web.

El de Microsoft sigue siendo el navegador más utilizado en todo el mundo, gracias al gran éxito del sistema Windows (que a su vez es con diferencia el operativo con más cuota de mercado), aunque el hecho de ser el más usado no lo convierte ni mucho menos en el mejor.

IE está haciendo una importante esfuerzo para cambiar su mala reputación, sobre todo de cara a los desarrolladores (acostumbrados a que los demás hagan lo que ellos digan, nunca se ha adaptado a los estándares establecidos por el W3C). Con el lanzamiento de IE 8, Microsoft puso en marcha una campaña de marketing para que todos los usuarios de IE se actualicen, e incluso promovieron la iniciativa Internet Explorer 6 Countdown para erradicar del mapa a su versión 6 (la principal causa de su mala imagen).

Chrome

  • A favor: combina rapidez, ligereza y seguridad.
  • En contra: no existe versión para dispositivos móviles.

Como cualquier otro producto de Google, alcanzó un gran éxito en muy poco tiempo. Introdujo varias novedades, como hacer que cada pestaña gestione sus recursos de manera independiente (si una pestaña se "cuelga", no cuelga el navegador entero).

Chrome también presume de ser el navegador más rápido. De hecho, además de rápido consume muy pocos recursos y es posiblemente el navegador más seguro. Todo esto hace que en un par de años se haya situado como el tercer navegador más usado, pisándole los talones a Firefox.

Firefox

  • A favor: larga trayectoria, altamente personalizable, el principal favorito de los desarrolladores.
  • En contra: su gran consumo de recursos

Mozilla Firefox se levantó sobre las cenizas de Netscape, y siempre ha contado con el apoyo de la comunidad de software libre como principal competencia de Internet Explorer.

El punto débil de este navegador es su consumo exagerado de memoria, algo que dicen haber arreglado con su reciente versión 7. Por otro lado, su punto fuerte son sus complementos: Firefox tiene miles de themes y extensiones de todo tipo con los que sacar un mayor partido de la experiencia de usuario y de Internet.

Últimamente Firefox está perdiendo fuelle. Da la sensación de que están copiando el modelo de Chrome (que a su vez, se ha sumado y lo ha hecho muy bien a uso de extensiones y aplicaciones con su Web Store). Sin embargo, Firefox tiene algo que Chrome no tiene, y es una versión para smartphones iPhone y Android.

Opera

  • A favor: carácter innovador, velocidad, versatilidad, gran adaptación a los nuevos estándares.
  • En contra: nada.

Es el "gran olvidado", aunque parece que vuelve a tomar fuerza. El principal argumento que siempre ha utilizado Opera para su difusión siempre ha sido la velocidad, aunque ahora tiene a Chrome como gran competidor en ese sentido.

Opera siempre se ha caracterizado por ser un navegador innovador, siempre introduciendo novedades para mejorar la experiencia de usuario. Por ejemplo:

  • Fue el primer navegador en impulsar (que no inventar) la navegación con pestañas.
  • Los gestos del mouse para realizar distintas operaciones (ir atrás, abrir y cerrar pestañas, recargar, maximizar, etc) con un pequeño movimiento del ratón.
  • Turbo hace que Opera comprima los sitios web y los optimice para que carguen más rápidamente en conexiones lentas (conexiones de banda estrecha, wi-fi compartido, etc).
  • Opera Unite nos permite compartir los ficheros de nuestro equipo a través de Internet, convirtiendo nuestro dispositivo en un servidor en la nube.

Otro beneficio de Opera es su soporte de HTML5, siendo con mucha diferencia el browser que mejor ha sabido adaptarse a los cambios que introduce la tecnología que está cambiando la manera de usar Internet.

Por último, hay que citar que además de versión de escritorio: Opera tiene sus versiónes Mini y Mobile para una gran variedad de teléfonos móviles y smartphones, respectivamente. Y no sólo eso: también hay versiones de Opera incluso para televisores y videoconsolas, como Nintendo DS y Wii.

Safari

  • A favor: está ligado a la marca Apple.
  • En contra: no aporta ninguna novedad remarcable.

Es otro gran browser, aunque no incluye ninguna característica especialmente destacable más que ser el navegador por defecto en los sistemas Mac OS e iOs (entre ellos iPod, iPhone e iPad), lo que lo convierte en un componente de la imagen "cool" de estos dispositivos.

Otras opciones

Existen más navegadores que los anteriormente citados, cuya información no ampliaremos porque apenas tienen mercado, lo que no significa que sean malos navegadores: Konqueror, Flock, Amaya, Camino, Epiphany, SeaMonkey ... y un largo etcétera.

Conclusión

Entonces, ¿cuál es el mejor navegador? Depende de muchos factores, pero según nuestro criterio, el ranking queda de la siguiente manera:

  1. Opera
  2. Chrome
  3. Firefox
  4. Safari
  5. Todos los demás
  6. Internet Explorer

Por Rodrigo Álvarez Virgós

La usabilidad es una especialidad fundamental dentro del desarrollo del software (y por tanto del desarrollo web). Que tu sitio sea intuitivo y fácil de usar es básico para que tu web convierta las visitas en resultados.

Diseño

Sí, el diseño es básico si queremos que nuestros visitantes se queden en nuestro site más de un minuto. No lo harán si los textos son amarilos sobre fondo rosa o si el site está lleno de banners y marquesinas moviéndose y parpadeando.

Un diseño agradable influye positivamente en la confianza de nuestros usuarios. Por otro lado, un diseño feo hará mella en la imagen de nuestra marca, perdiendo credibilidad.

Rapidez de carga

A los que utilizamos Internet de manera habitual no nos gusta esperar por una página web, a no ser que por la razón que sea nos interese muchísimo acceder a su información. Lo habitual es que nos vayamos pulsando el botón "Atrás" de nuestro navegador (y es un hecho demostrado científicamente).

Si hay que escoger entre una web cargada de imágenes grandes, animaciones flash, efectos visuales, etc. y una web más sobria y con menos filigranas: mi consejo es que te quedes con lo segundo o que al menos busques un equilibrio razonable.

Páginas de introducción

Esta era una práctica muy común en los años 90 (cuando la usabilidad era una ciencia en pañales), pero que aún hoy se sigue viendo. Una animación de presentación sin contenido, además de malo para la usabilidad es horrible para el posicionamiento natural en buscadores.

Volvemos a lo mismo: no nos gusta esperar. Tampoco es buena idea un texto de "Bienvenidos, en esta web podrá encontrar..." porque nadie lo va a leer. Ve al grano: si eres fotógrafo, haz que tu página de inicio sean tus fotografías; si eres un diseñador, enseña tu porfolio. O si tu web tiene mucho contenido, haz que tu home sea un popurrí enlazando las secciones más importantes.

Versatilidad

No valen excusas: tu web ha de ser vista correctamente desde cualquier dispositivo (de sobremesa o móvil), con cualquier versión de cualquier navegador y a cualquier resolución de pantalla, de lo contrario perderás mucho mercado. Frases como "Página optimizada para Internet Explorer 6 o superior, con resolución de pantalla de 1024x768 o superior" han quedado en un pasado muy lejano.

En alguna ocasión he llegado a leer cosas como "para ver esta animación necesitas tener el Service Pack 2 de Windows XP". Bien, ¿qué pasa con los que no usan Windows XP? Es más: ¿qué pasa con los que no usan Windows? Y aún más: ¿qué pasa con los que no saben o no pueden instalar el software?

Opciones de contacto

He encontrado tu negocio vía Google. Me gustan los productos y servicios que ofreces, pero ¡no tengo ni idea de dónde estás! porque en la web sólo me ofreces un formulario de contacto, ni siquiera me das un teléfono al que llamar.

Este aspecto puede tener poca importancia si ofreces tus servicios online (como una tienda de comercio electrónico), pero difícilmente podré ir a tu local si es un restaurante, o una casa rural, o un taller... si ni siquiera sé si está cerca de mi ciudad.

Haz un favor a tus usuarios y pon toda la información de contacto a simple vista en cualquier sección de tu web, por ejemplo en la cabecera o a pie de página.

Accesibilidad

Es una sub-disciplina de la usabilidad. Se estima que alrededor de un 10% de los usuarios de Internet encuentran algún tipo de barrera para acceder a la Web. Si desechamos a este porcentaje de usuarios, estaremos desechando un 10% de potenciales clientes de nuestro sitio.

Si basamos el funcionamiento de nuestro sitio en códigos de color ("pulse el botón rojo para...") estaremos discriminando a los usuarios daltónicos. Si nuestros textos están embebidos en imágenes, podemos estar discriminando a los usuarios invidentes... y un largo etcétera.

Además, como suelo decir: los buscadores son sordos y ciegos, cualquier barrera que se encuentre un usuario se las van a encontrar también Google y compañía.

Por Rodrigo Álvarez Virgós

¿Usas Windows en el trabajo y Mac en casa? ¿Quieres utilizar el mismo software en tu ordenador y en tu smartphone? Aquí tienes un listado por orden alfabético del software de escritorio y gratuito (que no necesariamente libre) que más utilizamos en Ideasalcubo:

7-Zip

Windows, Mac OS, Linux

Descomprime cualquier tipo de fichero. No sólo abre los formatos más comunes (ZIP, RAR), también muchos otros: ARJ, BZIP2, CAB, CHM, DEB, DMG, FAT, GZIP, HFS, ISO, LZH, MBR, MSI, NTFS, RPM, TAR, WIM, XAR, Z ...

Chrome

Windows, Mac OS, Linux

El navegador más completo y ágil, con todas las utilidades de un browser moderno y multitud de complementos. No obstante hay alternativas muy buenas como Firefox y Opera, que además tienen versiones para dispositivos móviles.

Dropbox

Windows, Mac OS, Linux, iPhone, Android, Blackberry

2 Gb de almacenamiento virtual para que subas tus ficheros a la nube. Dropbox se integra con el sistema operativo, creando una carpeta que sincroniza los ficheros con todos los ordenadores (y móviles) que tengas conectados a tu cuenta.

GIMP

Windows, Mac OS, Linux

La alternativa de software libre del Adobe Photoshop. Aplicación para la manipulación de imágenes (tratamiento de fotos, retoque fotográfico, etc). Muy fácil de usar, incluso por aprendices del diseño gráfico.

LibreOffice

Windows, Mac OS, Linux

OpenOffice siempre ha sido la alternativa del paquete ofimático MS Office (procesador de textos, hoja de cálculo, etc). OpenOffice ha sido comprado por Oracle, y LibreOffice ha surgido como variante, manteniendo el proyecto como software libre.

Thunderbird

Windows, Mac OS, Linux

Gran aplicación de correo electrónico, muy fiable y fácil de usar. Es capaz de gestionar varias cuentas de email. Este producto, como todos los de Mozilla, es software libre.

TweetDeck

Windows, Mac OS, Linux, iPhone, Android

Aplicación que integra la gestión de cuentas de Twitter, Facebook, LinkedIn y Foursquare, entre otras. Puedes hacer una publicación en todas tus redes sociales (incluso en varias cuentas de la misma red) de forma simultánea.

Virtualbox

Windows, Mac OS, Linux

Instala Mac OS X sobre Windows, o Linux sobre Mac OS X, o Windows sobre Linux... Virtualbox actúa como ordenador virtual para poder ejecutar varios sistemas operativos sobre tu propia plataforma.

VLC

Windows, Mac OS, Linux

Reproductor universal de audio y vídeo. Si tienes problemas para ver o escuchar un fichero, ábrelo con VLC y problema resuelto. También reproduce CD/DVD y volcados de red, y es capaz de hacer capturas de vídeo.

WhatsApp

iPhone, Android, Blackberry

Software de chat para móviles. Puedes escribir a cualquier persona que tenga la aplicación instalada en su smartphone (iPhone, Android, Blackberry o Nokia). Permite el envío de imágenes, vídeos, mensajes de voz, tu geolocalización... Muy completo.